Es importante saber de donde proviene la palabra impuestos, pues dicha palabra deriva del latín Impositus, la cual tiene significado de imponer tributos o una carga de dinero. En el pasado se pagaba o tributaba en especie o con trabajo personal, pero poco a poco ha ido evolucionando el país hasta el punto de tributar en efectivo. Antiguamente los reyes se mantenían en constantes guerras con un objetivo único: el de incrementar su patrimonio, porque el que saliera victorioso obtenía los tesoros del derrotado y adquiría nuevas tierras.
Los tributos o impuestos justifican su necesidad en tres aspectos principales; primer, el Estado proporciona bienes sociales; segundo, el Estado gasta o eroga los impuestos para la población que se encuentra en pobreza; y tercero, el Estado administra este tipo de recursos para cierto tipo de necesidades públicas como lo son los servicios públicos, es decir, seguridad, alumbrado, vivienda, salud, educación, entre otros.
El hecho de recaudar este tipo de recursos tiene una finalidad clara, un objetivo único: el de satisfacer las necesidades públicas. Así puede, el Estado, llevar a cabo su actividad financiera, la cual lleva un proceso o fases, los cuales son: primer, recaudar los recursos, para ello existen entidades del Estado encargadas de dicha fase; segundo, la administración de los mismos, existen también entidades para dicha fase; y tercero, la erogación o gasto, para cubrir dichas necesidades públicas.
Es importante conocer también que los tributos o impuestos están regidos por leyes las cuales lo regulan o rigen. Así mismo crear conciencia que el hecho de tributar es para el bien común, es decir, para el bienestar que todos queremos. Debemos de contribuir con el Estado y con la sociedad misma para que todo mejore, pues hay muchas necesidades públicas y pocos ingresos o recursos debido a la evasión fiscal que existe en Guatemala.